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LECTURA - Miercoles 14 Mayo 2008

 Son 1:1 

 

La esposa y las hijas de Jerusalén

 

 

 Cantar de los cantares, el cual es de Salomón.(A)

 

 

Son 1:2  !!Oh, si él me besara con besos de su boca!

 Porque mejores son tus amores que el vino.

 

 

Son 1:3  A más del olor de tus suaves ung:uentos,

 Tu nombre es como ung:uento derramado;

 Por eso las doncellas te aman.

 

 

Son 1:4  Atráeme; en pos de ti correremos.

 El rey me ha metido en sus cámaras;

 Nos gozaremos y alegraremos en ti;

 Nos acordaremos de tus amores más que del vino;

 Con razón te aman.

 

 

Son 1:5  Morena soy, oh hijas de Jerusalén, pero codiciable

 Como las tiendas de Cedar,

 Como las cortinas de Salomón.

 

 

Son 1:6  No reparéis en que soy morena,

 Porque el sol me miró.

 Los hijos de mi madre se airaron contra mí;

 Me pusieron a guardar las viñas;

 Y mi viña, que era mía, no guardé.

 

 

Son 1:7  Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma,

 Dónde apacientas, dónde sesteas al mediodía;

 Pues ¿por qué había de estar yo como errante

 Junto a los rebaños de tus compañeros?

 

 

Son 1:8  Si tú no lo sabes, oh hermosa entre las mujeres,

 Ve, sigue las huellas del rebaño,

 Y apacienta tus cabritas junto a las cabañas de los pastores.

 

 

La esposa y el esposo

 

Son 1:9  A yegua de los carros de Faraón

 Te he comparado, amiga mía.

 

 

Son 1:10  Hermosas son tus mejillas entre los pendientes,

 Tu cuello entre los collares.

 

 

Son 1:11  Zarcillos de oro te haremos,

 Tachonados de plata.

 

 

Son 1:12  Mientras el rey estaba en su reclinatorio,

 Mi nardo dio su olor.

 

 

Son 1:13  Mi amado es para mí un manojito de mirra,

 Que reposa entre mis pechos.

 

 

Son 1:14  Racimo de flores de alheña en las viñas de En-gadi

 Es para mí mi amado.

 

 

Son 1:15  He aquí que tú eres hermosa, amiga mía;

 He aquí eres bella; tus ojos son como palomas.

 

 

Son 1:16  He aquí que tú eres hermoso, amado mío, y dulce;

 Nuestro lecho es de flores.

 

 

Son 1:17  Las vigas de nuestra casa son de cedro,

 Y de ciprés los artesonados. 

 

Son 2:1  Yo soy la rosa de Sarón,

 Y el lirio de los valles.

 

 

Son 2:2  Como el lirio entre los espinos,

 Así es mi amiga entre las doncellas.

 

 

Son 2:3  Como el manzano entre los árboles silvestres,

 Así es mi amado entre los jóvenes;

 Bajo la sombra del deseado me senté,

 Y su fruto fue dulce a mi paladar.

 

 

Son 2:4  Me llevó a la casa del banquete,

 Y su bandera sobre mí fue amor.

 

 

Son 2:5  Sustentadme con pasas, confortadme con manzanas;

 Porque estoy enferma de amor.

 

 

Son 2:6  Su izquierda esté debajo de mi cabeza,

 Y su derecha me abrace.

 

 

Son 2:7  Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén,

 Por los corzos y por las ciervas del campo,

 Que no despertéis ni hagáis velar al amor,

 Hasta que quiera.

 

 

Son 2:8  !!La voz de mi amado! He aquí él viene

 Saltando sobre los montes,

 Brincando sobre los collados.

 

 

Son 2:9  Mi amado es semejante al corzo,

 O al cervatillo.

 Helo aquí, está tras nuestra pared,

 Mirando por las ventanas,

 Atisbando por las celosías.

 

 

Son 2:10  Mi amado habló, y me dijo:

 Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.

 

 

Son 2:11  Porque he aquí ha pasado el invierno,

 Se ha mudado, la lluvia se fue;

 

 

Son 2:12  Se han mostrado las flores en la tierra,

 El tiempo de la canción ha venido,

 Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola.

 

 

Son 2:13  La higuera ha echado sus higos,

 Y las vides en cierne dieron olor;

 Levántate, oh amiga mía, hermosa mía, y ven.

 

 

Son 2:14  Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo escondido de escarpados parajes,

 Muéstrame tu rostro, hazme oír tu voz;

 Porque dulce es la voz tuya, y hermoso tu aspecto.

 

 

Son 2:15  Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas;

 Porque nuestras viñas están en cierne.

 

 

Son 2:16  Mi amado es mío, y yo suya;

 El apacienta entre lirios.

 

 

Son 2:17  Hasta que apunte el día, y huyan las sombras,

 Vuélvete, amado mío; sé semejante al corzo, o como el cervatillo

 Sobre los montes de Beter. 

 

Son 3:1 

 

El ensueño de la esposa

 

 

 Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma;

 Lo busqué, y no lo hallé.

 

 

Son 3:2  Y dije: Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad;

 Por las calles y por las plazas

 Buscaré al que ama mi alma;

 Lo busqué, y no lo hallé.

 

 

Son 3:3  Me hallaron los guardas que rondan la ciudad,

 Y les dije: ¿Habéis visto al que ama mi alma?

 

 

Son 3:4  Apenas hube pasado de ellos un poco,

 Hallé luego al que ama mi alma;

 Lo así, y no lo dejé,

 Hasta que lo metí en casa de mi madre,

 Y en la cámara de la que me dio a luz.

 

 

Son 3:5  Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén,

 Por los corzos y por las ciervas del campo,

 Que no despertéis ni hagáis velar al amor,

 Hasta que quiera.

 

 

El cortejo de bodas

 

Son 3:6  ¿Quién es ésta que sube del desierto como columna de humo,

 Sahumada de mirra y de incienso

 Y de todo polvo aromático?

 

 

Son 3:7  He aquí es la litera de Salomón;

 Sesenta valientes la rodean,

 De los fuertes de Israel.

 

 

Son 3:8  Todos ellos tienen espadas, diestros en la guerra;

 Cada uno su espada sobre su muslo,

 Por los temores de la noche.

 

 

Son 3:9  El rey Salomón se hizo una carroza

 De madera del Líbano.

 

 

Son 3:10  Hizo sus columnas de plata,

 Su respaldo de oro,

 Su asiento de grana,

 Su interior recamado de amor

 Por las doncellas de Jerusalén.

 

 

Son 3:11  Salid, oh doncellas de Sion, y ved al rey Salomón

 Con la corona con que le coronó su madre en el día de su desposorio,

 Y el día del gozo de su corazón. 

 

Son 4:1 

 

El esposo alaba a la esposa

 

 

 He aquí que tú eres hermosa, amiga mía; he aquí que tú eres hermosa;

 Tus ojos entre tus guedejas como de paloma;

 Tus cabellos como manada de cabras

 Que se recuestan en las laderas de Galaad.

 

 

Son 4:2  Tus dientes como manadas de ovejas trasquiladas,

 Que suben del lavadero,

 Todas con crías gemelas,

 Y ninguna entre ellas estéril.

 

 

Son 4:3  Tus labios como hilo de grana,

 Y tu habla hermosa;

 Tus mejillas, como cachos de granada detrás de tu velo.

 

 

Son 4:4  Tu cuello, como la torre de David, edificada para armería;

 Mil escudos están colgados en ella,

 Todos escudos de valientes.

 

 

Son 4:5  Tus dos pechos, como gemelos de gacela,

 Que se apacientan entre lirios.

 

 

Son 4:6  Hasta que apunte el día y huyan las sombras,

 Me iré al monte de la mirra,

 Y al collado del incienso.

 

 

Son 4:7  Toda tú eres hermosa, amiga mía,

 Y en ti no hay mancha.

 

 

Son 4:8  Ven conmigo desde el Líbano, oh esposa mía;

 Ven conmigo desde el Líbano.

 Mira desde la cumbre de Amana,

 Desde la cumbre de Senir y de Hermón,

 Desde las guaridas de los leones,

 Desde los montes de los leopardos.

 

 

Son 4:9  Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía;

 Has apresado mi corazón con uno de tus ojos,

 Con una gargantilla de tu cuello.

 

 

Son 4:10  !!Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía!

 !!Cuánto mejores que el vino tus amores,

 Y el olor de tus ung:uentos que todas las especias aromáticas!

 

 

Son 4:11  Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa;

 Miel y leche hay debajo de tu lengua;

 Y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.

 

 

Son 4:12  Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía;

 Fuente cerrada, fuente sellada.

 

 

Son 4:13  Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves,

 De flores de alheña y nardos;

 

 

Son 4:14  Nardo y azafrán, caña aromática y canela,

 Con todos los árboles de incienso;

 Mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas.

 

 

Son 4:15  Fuente de huertos,

 Pozo de aguas vivas,

 Que corren del Líbano.

 

 

Son 4:16  Levántate, Aquilón, y ven, Austro;

 Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas.

 Venga mi amado a su huerto,

 Y coma de su dulce fruta. 

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