DEVOCIONAL – Domingo 28 DIC
Nuestro apetito para gustar de Dios debe ir en aumento
2 Corintios 1:22 El cual también nos ha sellado, y nos ha dado en arras el Espíritu en nuestros corazones.
1 Pedro 2:3 Si es que habéis gustado lo bueno que es el Señor.
Colosenses 2:19 … todo el Cuerpo, recibiendo el rico suministro… crece con el crecimiento de Dios.
Cuanto más recibo de Cristo, más aumenta mi apetito por Él. Algunos reconocen que no sienten mucho apetito por Cristo, lo cual se debe a que ellos no le dan mucha importancia a las arras del Espíritu. Debemos prestar atención no sólo a la unción y al sellar, sino también a las arras. Debemos decir: “Oh Señor Jesús, eres tan dulce. Amén, Señor”. Si hacemos esto, sentiremos que las arras del Espíritu aumentan dentro de nosotros.
Muchos creyentes no experimentan al Dios Triuno simplemente porque en lugar de interesarse por la unción, el sellar y las arras, le dan más importancia a la doctrina. Ellos tienen la doctrina del Dios Triuno, mas no lo experimentan. Sin embargo, la Biblia revela que debemos experimentar al Dios Triuno, y no buscarlo de manera doctrinal. En el recobro del Señor no estamos interesados en conceptos ni en puntos doctrinales; lo que queremos es experimentar al Dios Triuno de manera real. Por supuesto, si nuestra experiencia es saludable, ésta corresponderá con la revelación de la Biblia.
Muchos podemos testificar que a diario experimentamos la unción, el sellar y las arras. Cuando experimentamos al Espíritu de esta manera, recibimos más de la esencia divina, tenemos más de la expresión de Dios y disfrutamos más de Dios. ¡Oh, Dios es tan sabroso, tan delicioso! Una vez que hemos gustado del Señor, no podemos olvidarlo; al contrario, queremos gustar más de Él. © Living Stream Ministry

El Señor me ha bendecido.