19-APOCALIPSIS – El séptimo sello y las siete trompetas (8:1) – 19/36 – R. A. Taylor

el-septimo-sello

El séptimo sello y las siete trompetas (8:1)
El ángel fuerte y el librito (10:1)
Los dos testigos (11:1)

La séptima trompeta, el tercer ay (11:15)
El séptimo sello y las siete trompetas (8:1)

(Ap. 8:1) Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. {2} Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas. {3} Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. {4} Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. {5} Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto. {6} Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas.

18.1 Introducción
Los siete sellos resumen la historia humana desde el punto de vista del cielo y la iglesia. Hay guerra, hambre y pestilencia en general, y sobre la iglesia en particular hay persecución. Luego vendrá el fin. Esto tal vez explique el silencio del séptimo sello. Lo que se describe es similar a las señales del fin de la era como las describe Jesús en Mateo 24. Las siete trompetas, sin embargo, siguen a continuación de la persecución de los sellados y son las advertencias de Dios a los incrédulos. No afectan la seguridad espiritual eterna del creyente, que es la razón por la que son sellados primero, aunque puedan afectarlo físicamente. Las siete trompetas son la respuesta de Dios a las oraciones de su pueblo, como lo muestra la primera sección (8:1-5). Varios autores señalan que en Lv. 26 a Israel se le advierte que sus calamidades serían multiplicadas siete veces si no escuchan la voz de Dios y continúan en su apostasía. Beasley-Murray señala que, al juntar esto con los siete sellos, trompetas y copas, todo se va intensificando hasta la llegada de Cristo en un clímax sobrecogedor. Debemos notar que la voz de Jesús sonaba como una trompeta (1:10).

Las trompetas siguen el patrón de las plagas de Egipto. La plaga de la sangre en el Nilo, sin embargo, está partida en dos; una parte afecta al mar y la otra las aguas que se beben (ríos y manantiales), y este es un buen ejemplo del “Renacimiento de Imágenes” de Farrar. Usando el Éxodo como nuestro modelo, cuando estos tres desastres aflijan al mundo será una señal para los santos de que pronto serán librados de sus perseguidores. Los efectos de las trompetas son mundiales porque la persecución del pueblo de Dios es mundial (Beasley-Murray). La palabra de Dios a Faraón a través de Moisés fue “Deja ir a mi pueblo, para que me sirva” (Ex. 8:1). Faraón se resistió y trajo como resultado las plagas. Las trompetas vienen al mundo por su resistencia a dejar que el pueblo de Dios lo adore a Él (persiguiéndolo) y por su resistencia a adorarlo a Dios ellos mismos; ellos prefieren la idolatría en cambio (9:20). Las trompetas, así como los sellos, forman un grupo de cuatro, de dos y de uno. Las últimas tres trompetas que afectan a la humanidad directamente también son llamadas los tres ayes; claramente se busca una intensificación en la severidad. Las cuatro primeras trompetas traen desastres sobre el mundo (se quema la vegetación, el mar, los ríos y los manantiales, es decir el medio ambiente del hombre) y el universo (el sol, la luna, las estrellas). La quinta y sexta trompeta afectan a la humanidad directamente; las langostas demoníacas atormentan a la humanidad y los doscientos millones de jinetes matan un tercio de la humanidad. La declaración después de la sexta trompeta de que la humanidad no se ha arrepentido indica que el propósito de estos juicios es traer a la humanidad al arrepentimiento. A pesar de estos desastres la humanidad se rehusa a arrepentirse y de ahí viene el testimonio de la iglesia que aparece en el interludio entre la sexta y la séptima trompeta. Cuando han finalizado su testimonio, la séptima trompeta anuncia el fin del mundo y el reino del mundo se convierte en el reino de Cristo, y viene el día del juicio. Las trompetas son advertencias porque sólo afectan a un tercio de la humanidad. Las siete copas que ocurren más adelante en Apocalipsis son similares y complementarias a las siete trompetas, excepto que son los derramamientos finales de ira y afectan a toda la humanidad que, una vez más, se rehusa a arrepentirse.

El tema principal es cómo interpretar las siete trompetas. Para el literalista deben ser algún evento futuro, porque claramente no han ocurrido aún. Mounce los considera como escatológicos. Beasley-Murray considera que los sellos, las trompetas y las copas son paralelas y que describen un solo período corto en la historia, es decir el tiempo del fin que precede la venida del reino de Cristo. Hendriksen los considera como desastres y aflicciones de los hombres a lo largo de las edades. Caird comenta que Juan asemeja los desastres de su propio tiempo a las plagas de Egipto. Wilcock argumenta que las trompetas son paralelas a los sellos, mostrando lo que ocurre a lo largo de la historia hasta la Segunda Venida, con referencia especial al sufrimiento de la iglesia. Las trompetas cubren el mismo período, pero son advertencias al mundo. Lenski considera que los sellos son hechos por el hombre, en tanto que las trompetas son milagrosas. Walvoord, al igual que Ladd, arguye que las trompetas no recapitulan los siete sellos sino que las siete trompetas son el séptimo sello, y que el resto del libro está contenido en el séptimo sello, y que las siete copas están contenidas en la séptima trompeta. Esto parece razonable, porque después del sexto sello encontramos a los 144.000 que son sellados en preparación para las siete trompetas. Luego viene la visión de la gran multitud y luego el séptimo sello, luego del cual siguen las siete trompetas. Sin embargo, esto pone todo después del sexto sello, lo que tiene toda la apariencia de la Segunda Venida de Cristo. Por cierto, la Segunda Venida aparece vez tras vez a lo largo del libro. También el ángel fuerte anuncia que “en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará” (10:7) y apenas hay tiempo para que ocurran los siete sellos dentro de la séptima trompeta. Dado que los dos testigos, que aparecen después de la sexta trompeta, profetizan a lo largo de la era de la iglesia, y la iglesia es cuidada durante el mismo tiempo, y la bestia tiene autoridad durante el mismo tiempo, las trompetas deben sonar a lo largo de la era del evangelio.

Dios siempre está llamando a los hombres al arrepentimiento a lo largo de la historia, y los desastres naturales son sólo un medio de hacer esto. Dios sacude a las naciones para despertar a los hombres de su auto-suficiencia y complacencia. Sin embargo, uno esperaría que los desastres se vuelvan más frecuentes e intensos a medida que se intensifican los dolores de parto de la venida de Cristo. Jesús claramente predice un tiempo de gran aflicción antes del fin, cuando Él venga. Anteriormente, en Mt. 24:8 y Mr. 13:8 Él usa la expresión “principio de dolores (de parto)” cuando habla de falsos profetas, guerras, hambres y terremotos. Esto indica que se volverán más intensos y más frecuentes a medida que Su venida se acerca más y más. En tanto que la opresión demoníaca ha estado con nosotros por miles de años, al final puede esperarse una acometida masiva de parte del enemigo, como lo indica la quinta trompeta, al darse cuenta Satanás que su tiempo está llegando al fin. Así como la bestia puede ser visto como el anticristo pero que también representa los regímenes tiránicos a lo largo de las edades, las siete trompetas pueden ser vistas en términos puramente escatológicos pero también pueden ser vistos como desastres enviados por Dios a lo largo de la historia llamando a los hombres al arrepentimiento. Sin embargo, la sexta trompeta no parece puramente escatológica y más probablemente se refiere a la última gran batalla justo antes de la Segunda Venida. Si uno compara el sexto sello, la sexta trompeta y la sexta copa, todos se refieren a la última batalla, la Segunda Venida o a ambos. Al interpretar las siete trompetas es importantes recordarnos que Juan está escribiendo en el estilo apocalíptico al cual no estamos acostumbrados.

Para aquellos que dicen que es absurdo que las aguas se conviertan en sangre, como en la segunda trompeta, tenemos que contestarles que ocurrió una vez cuando Moisés convirtió al Nilo en sangre. Las primeras cuatro trompetas afectan el medio ambiente del hombre y podrían referirse, por lo tanto, a desastres naturales, y la sangre simbolizaría la muerte. Recuerde que sólo un tercio del mar se volvió sangre, lo que sería extraño si se tomara en forma literal. El simbolismo de estos eventos se observa en la ocurrencia de la frase “la tercera parte” para la destrucción que involucra cada una de las primeras cuatro trompetas. En la cuarta trompeta el simbolismo es extremo en el sentido que un tercio del sol, la luna y las estrellas son afectados de tal forma que una tercera parte de ellos se oscurece. Si comparamos las siete trompetas con las siete copas, que también caen en grupos de cuatro, dos y uno, y que son el derramamiento completo de la ira de Dios, las primeras cuatro copas son complementarias de las primeras cuatro trompetas. Entonces, dado que se dice que las copas son señales (15:1) y por lo tanto simbólicas, las trompetas son también simbólicas de algo real. Las últimas tres trompetas son llamadas los tres ayes y son mucho peores que las primeras tres. La quinta trompeta es posible que se refiera a un desencadenamiento de ataques demoníacos sobre la humanidad que podrían indicar un período futuro de ataques demoníacos sin precedentes. Si uno compara el quinto sello, la quinta trompeta y la quinta copa, representan la persecución de la iglesia, la tribulación para los hombres que no están sellados, y tribulación para los que tienen la marca de la bestia. La sexta trompeta parece ser un evento escatológico específico en la historia, en el que una tercera parte de los hombres son muertos, lo cual parece estar en el futuro. La séptima trompeta se refiere al final de la era, cuando el reino del mundo sea entregado a Cristo.

El sexto sello claramente describe la Segunda Venida de Cristo en ira sobre el mundo. Esto está seguido por el sellado de los 144.000, luego de lo cual hay un atisbo de la gran multitud que ha salido de la gran tribulación y que termina con una descripción de su estado de bendición en términos muy similares a 21:3-7. Entonces es abierto el séptimo sello, seguido de un silencio de media hora. Una cuestión crucial aquí es la siguiente: habiendo abierto los siete sellos y por lo tanto habiendo permitido que sea revelado el contenido del libro, ¿ocurren los contenidos del libro cronológicamente después que se abrió el séptimo sello o revela en más detalle lo que los siete sellos ya nos han dicho? Yo sugeriría que permite que el plan de Dios para el mundo y para Su pueblo sea revelado con más detalle. El resto del libro nos muestra a los enemigos de la iglesia y los juicios de Dios sobre la humanidad con mayor detalle. Más específicamente, las siete trompetas son el juicio de Dios sobre la humanidad en respuesta a las oraciones de su pueblo sufriente. Mientras que los primeros cinco sellos revelan el sufrimiento del hombre en general, los primeros cuatro sellos no son los juicios de Dios sobre la humanidad porque la mayoría tienen su origen en el hombre mismo.

Las primeras seis de las siete trompetas están seguidas por la visión del ángel fuerte y los dos testigos. Que los dos testigos aparezcan entre la trompeta sexta y la séptima es significativo, porque las advertencias de las primeras seis trompetas necesitan ser complementadas y completadas por el testimonio de la iglesia antes que la séptima trompeta anuncie el fin de la era, cuando el arrepentimiento ya no es posible. El propósito de las primeras seis trompetas es traer a los hombres al arrepentimiento; sin embargo, por su cuenta ellos fallan en esta tarea. Si las primeras cuatro trompetas son tomadas como desastres naturales, entonces es la iglesia la que debe explicarlas, predicar el evangelio e instar a la gente a arrepentirse y volver a Dios. Luego sigue la séptima trompeta cuando el reino es entregado a Cristo, su ira ha venido y el tiempo para el juicio ocurre. Parece que el sexto sello y la séptima trompeta anuncian en conjunto la Segunda Venida. Por lo tanto, mientras que las siete trompetas siguen a los siete sellos en la visión de Juan, no los siguen necesariamente en el tiempo histórico. Michael Wilcock trata con este tema con más detalle (p.85-89). Los primeros cuatro sellos tratan con la historia de la humanidad en general, el quinto sello se refiere a la historia de la iglesia, el sexto sello trata con el fin de la historia del hombre. Las trompetas tratan con el mismo marco temporal pero proveen la reacción de Dios a la persecución de Su pueblo que el quinto sello ha revelado. La historia de la humanidad finaliza con la séptima trompeta. Debe ser evidente que hay una recapitulación de la historia en el libro, a partir de las siguientes menciones de la segunda venida:

El rapto de los dos testigos (11:12)
La cosecha de la tierra (14:14)
La sexta copa, “He aquí, yo vengo como ladrón” (16:15)
El jinete sobre el caballo blanco (19:11)
Conclusión de Apocalipsis (22:7, 22:12, 22:20)
Las siete trompetas están modeladas en la caída de Jericó (Jos. 6). En Jos. 6:8 hay siete sacerdotes con siete trompetas rodeando a Jericó con el arca del pacto detrás. Marcharon alrededor de la ciudad durante seis días y en el séptimo día marcharon alrededor siete veces con los sacerdotes tocando las trompetas. Llevaban el arca del pacto detrás de las trompetas, lo cual significa la presencia de Dios. En la séptima vuelta los sacerdotes tocaron la trompeta más largo, la gente gritó y las paredes cayeron y todos fueron muertos excepto Rahab, la prostituta. El patrón era marchar alrededor de la ciudad y tocar las trompetas durante seis días y al séptimo día marchar alrededor seis veces y la séptima vez un toque largo de la trompeta indica la destrucción de la ciudad. La marcha siete veces alrededor de la ciudad con las trompetas sonando advierte de la destrucción a aquellos dentro de la ciudad, que es destruida cuando suena la trompeta larga. Compare con 11:13 cuando las ciudades de las naciones se desplomaron. La séptima trompeta de Apocalipsis anuncia el reino de Dios y el juicio (11:15). Esto debería ser comparado con las paredes de la Nueva Jerusalén que no se caen (21:12 ff.). Estemos agradecidos de estar recibiendo un reino que no puede ser conmovido, mientras que las cosas creadas son conmovidas (Heb. 12:27-28). Cuando el mundo escuche las siete trompetas, indicará un desastre inminente como cuando las paredes se iban a caer, pero para la iglesia anuncian la victoria inminente sobre sus enemigos. Si encontramos los juicios de Dios duros debemos acordarnos de las palabras de Jesús referidas a los galileos que Pilato había muerto o aquellos sobre los que cayó la torre de Siloé, “Si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” (Lc. 13:1-5).

v. 1 – Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora – El silencio indica la solemnidad de los momentos. Podría ser también para que se pudieran escuchar las oraciones de los santos. Podría conectar el séptimo sello con las siete trompetas, pero lo más probable es que sea una pausa dramática. El silencio podría ser también porque ha llegado el Día del Señor (Sof. 1:7, Hab. 2:20), el silencio de muerte (Sal. 115:17). Una vez que los siete sellos son abiertos el libro puede ser leído y siguen más detalles.

v. 2 – Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas – Note la frase “vi”, que en este caso indica el comienzo de una nueva visión. De nuevo la frase “se les dieron” indica que las siete trompetas vienen con la aprobación y autoridad divinas. La descripción de los ángeles que están parados frente a Dios es similar a la dada por el arcángel Gabriel cuando visitó a María: “Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios” (Lucas 1:19). Los arcángeles y las trompetas están vinculados a la Segunda Venida (1 Tes. 4:16).

v. 3 – Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono – El incensario contenía fuego e incienso que son las oraciones santificadas de todos (note la palabra todos) los santos (ver 5:8). Esta es la primera referencia al altar de oro. Hay otra referencia en conexión con la sexta trompeta (9:130 cuando una voz sale del altar de oro ordenando la liberación de los cuatro ángeles atados junto al río Éufrates. Es probablemente el mismo altar bajo el que están los mártires (6:9). En Ex. 30:7 encontramos que el incienso se quemaba día y noche sobre el altar. El altar de oro estaba delante del trono y en Heb. 9:3 encontramos que el altar terrenal de incienso estaba en el Lugar Santísimo, al lado del Arca del Pacto que encontramos revelado más adelante en 11:19, después que se suena la séptima trompeta. Note las referencias al incensario de oro y el altar de oro. El oro refleja pureza y valor; de aquí, el valor de las oraciones de los santos.

v. 4 – Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos – De nuevo como en el libro y el Cordero (5:8) en donde las copas de oro llenas de oro son las oraciones de los santos, las oraciones de los santos son una de las claves para el cumplimiento del plan de Dios (ver v. 5 y compare con las oraciones de los dos testigos en 11:6. El incienso es simbólico de las oraciones de los santos (Sal. 141:2). La frase “subió a la presencia de Dios” indica que Dios escuchó las oraciones de Sus santos. Compare esto con el clamor de los israelitas cuando estaban en esclavitud en Egipto (Ex. 2:23, 3:9). Esta es sólo una de las analogías con la historia del Éxodo usadas en Apocalipsis; muchas de las trompetas son también similares a las plagas de Egipto. El incienso puede representar las intercesiones de Cristo (Rom. 8:34) o las del Espíritu (Rom. 8:26-27).

v. 5 – Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto – Después que las oraciones hubieran subido a Dios, el ángel toma el mismo incensario que contenía el incienso y lo llena de fuego del altar y lo arroja a la tierra. El mismo incensario de oro que contenía el incienso junto con las oraciones de los santos es usado para arrojar fuego a la tierra. Las siete trompetas que siguen son, por lo tanto, la respuesta de Dios a las oraciones de los santos, así como las siete copas que contienen la ira de Dios (15:7). También contestan el clamor de los mártires para que su sangre sea vengada (ver la tercera copa). En el primer éxodo Dios oyó el clamor de su pueblo y los rescató de los que los tenían como esclavos (Ex. 3:7-8). Para hacer esto tuvo que traer plagas sobre los egipcios. Esto nos recuerda de las palabras del Señor en Lucas 12:49, “Fuego vine a traer a la tierra”. En Ez. 10:2-7 a un hombre se le dice que tome carbones ardientes de los querubines y que los esparza sobre la tierra. El fuego arrojado sobre la tierra encuentra su cumplimiento en la primera trompeta cuando el granizo y el fuego, mezclados con sangre, fueron arrojados sobre la tierra (8:7). De hecho, el fuego es un rasgo de las primeras seis trompetas.

Primera trompeta: vino granizo y fuego mezclados con sangre
Segunda trompeta: algo como una montaña grande, ardiendo en fuego fue arrojada al mar
Tercera trompeta: una gran estrella, ardiendo como una antorcha
Cuarta trompeta: la tercera parte del sol es herida
Quinta trompeta: subió humo del pozo como humo de un gran horno
Sexta trompeta: una tercera parte de la humanidad muerta por las tres plagas de fuego, humo y azufre que salía de sus bocas
v. 5 – y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto – Estos son una manifestación de la presencia de Dios. Por ejemplo, cuando Dios descendió sobre el monte Sinaí (Ex. 19:16) fue acompañado por truenos y relámpagos. Ver también el trono en el cielo (4:5), la séptima trompeta (11:19), la séptima copa (16:18). Esto es el resultado de las oraciones de los santos. La séptima plaga sobre los egipcios fue una tormenta que manifestaba truenos y granizo, y relámpagos (Ex. 9:23,24). El propósito de la plaga era que el nombre de Dios pudiera ser proclamado en toda la tierra y para persuadir a Faraón que dejara ir al pueblo de Dios para que lo pudiera adorar a Él (Ex. 9:13-18).

Estas manifestaciones de la presencia de Dios (teofanía), truenos, relámpagos y terremotos, vienen todas del trono:

Ap. 4:5, la visión del trono en el cielo
El séptimo sello (8:5)
Después que los dos testigos van al cielo en una nube (11:13)
Después que se hace sonar la séptima trompeta (11:19)
La séptima copa (16:18)
La presencia del Señor en Sinaí (Ex. 20:18)
v. 6 – Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas – En las Escrituras, las trompetas son usadas para las siguientes ocasiones:

Para anunciar la venida de Dios al monte Sinaí (Ex. 19:16)
Para anunciar la coronación del rey (Salomón) (1 Reyes 1:34)
Para anunciar la victoria en una batalla (1 Sam. 13:3)
Cuando los israelitas entraron en Jericó (Jos. 6:3-9)
Para anunciar la Segunda Venida (1 Tes. 4:16, Sof. 1:14-18, Mt. 24:31, 1 Cor. 15:51-52
Advertencia de la Segunda Venida (Joel 2:1)
Para reunir a la gente para que el campamento avance (Num. 10:2)
Para la dedicación del templo (2 Cr. 5:12-13)
Para anunciar el Día de Propiciación (Lev. 25:9) y los días de fiesta (Num. 10:10)
Para anunciar el comienzo de una batalla y los días de fiesta (Num. 10:9-10)
Para anunciar la llegada del Arca del Pacto a Jerusalén (1 Cr. 15:24)
Para anunciar el desastre luego del pecado (Is. 58:1, Jer. 4:4-6, Jer. 6:1, 16-19, 51:25-29, Ez. 33:1-8, Oseas 7:16, 8:1, Amós 3:6)
La voz del Señor (Ap. 1:10)
En Ap. 1:10 Juan oyó una voz como una trompeta, así que las siete trompetas deben entenderse como la voz de advertencia de Dios. La trompeta se hace sonar para llamar la atención a aquellos que están a distancia de poder oírla. Las siete trompetas deben ser consideradas como la voz de Dios para advertir al mundo que Dios es Santo y juzgará al hombre por su pecado. Es un llamado al arrepentimiento (ver 9:20) en donde después de la sexta trompeta la humanidad todavía se rehusó a arrepentirse de quebrar la primera y segunda tabla de la ley. Siete es lo completo de su anuncio. Hay bastantes Escrituras que muestran que una trompeta es usada para anunciar un desastre que viene por el pecado de la gente. Las primeras seis trompetas son también la advertencia preliminar de Dios a la humanidad de la llegada inminente de Cristo con la séptima trompeta. La Segunda Venida de Cristo vendrá acompañada por la voz de un arcángel y con el toque de trompeta de Dios (1 Tes. 4:16).

18.1. 1. Las siete trompetas y las diez plagas de Egipto
Las siete trompetas son una respuesta a las oraciones del pueblo de Dios que se vieron antes en 8:3. Las trompetas son advertencias a la humanidad; las tres últimas (ayes) son peores que las primeras cuatro. Las primeras cuatro trompetas afectan al mundo (tierra, mar y ríos, luz); las tres últimas afectan la vida espiritual del hombre (langostas, caballos). Sólo afectan la tercera parte de la tierra, a diferencia de las copas más adelante que afectan a toda la tierra, y a diferencia de los sellos que afectan la cuarta parte de la tierra. Pueden ser comparados a las plagas de Egipto. Estas plagas fueron dadas también en respuesta a las oraciones del pueblo de Dios y porque Faraón no quería dejar ir al pueblo de Dios para adorarlo (Ex. 9:13). De la misma forma, las trompetas pueden ser vistas como advertencias para quienes persiguen al pueblo de Dios, para que los dejen ir y lo adoren a Dios (Caird). Si siguen persiguiendo al pueblo de Dios entonces plagas peores afectarán a la humanidad (Ex. 9:14). La narración del Éxodo es un hilo conductor que atraviesa el libro de Apocalipsis.

El único lugar donde no hubo granizo fue en Gosén, donde la plaga no los dañó (Ex. 9:26). Las trompetas no dañan al pueblo de Dios que está sellado (7:2, 9:4). De la misma forma la Pascua, en donde el ángel destructor vio la sangre pasó por encima del pueblo de Dios y no mató el primogénito.

La acusación contra el hombre después de la sexta trompeta se da en Ap. 9:20: no se arrepintieron de haber adorado demonios e ídolos, y otros pecados: homicidios, hechicerías, fornicación y hurtos. Los hombres amaron más las tinieblas que la luz (Juan 3:19, Rom. 1:21).

Las diez plagas de Egipto:

Ex. 7:17-18, el agua del Nilo, cambiada a sangre
Ex. 8:2, la plaga de las ranas
Ex. 8:16, la plaga de piojos
Ex. 8:21, la plaga de moscas
Ex. 9:3, la plaga del ganado
Ex. 9:9, la plaga del sarpullido con úlceras
Ex. 9:17-18, la plaga del granizo
Ex. 10:4-5, la plaga de las langostas
Ex. 10:21-22, la plaga de los tres días de oscuridad
Ex. 11:4-5, la plaga de la muerte de los primogénitos
Las trompetas y las copas son también similares y de nuevo nos recuerdan las plagas egipcias

Las Trompetas y las Copas Comparadas
Trompetas
Copas

Primera
Granizo y hielo mezclados con sangre arrojados a la tierra, los árboles y el pasto verde quemados
Úlceras malignas y pestilentes sobre los que tenían la marca de la bestia y adoran su imagen

Segunda
Un tercio del mar se vuelve sangre, un tercio de los seres vivos en el mar muere, un tercio de los barcos destruidos
El mar se vuelve sangre, todo lo que está en el mar se muere

Tercera
Un tercio de las aguas se vuelve amarga, mucha gente se muere
Los ríos y las fuentes de agua se vuelven sangre

Cuarta
Un tercio del día y de la noche está sin luz
El sol quema a la gente con fuego

Quinta
Las langostas del abismo torturan a la humanidad por cinco meses
El reino se cubre de tinieblas, los hombres se muerden sus lenguas de dolor

Sexta
Un tercio de la humanidad muerta por fuego, humo y azufre, es decir por la guerra
Tres espíritus malos (ranas) reúnen a los reyes de la tierra para la batalla en el Gran Día de Dios en Armagedón

Séptima
Fin de la era, el tiempo del juicio, relámpagos, truenos, terremotos, granizo
El fin de la era, relámpagos, truenos, un gran terremoto y la plaga del granizo

Las trompetas, los sellos y las copas vienen en grupos de cuatro primeros, seguidos de un grupo más severo de tres. Note más abajo la repetición constante de un tercio con las trompetas, es decir no una destrucción completa, porque estas son advertencias a la humanidad:

Primera trompeta:

(Ap. 8:7) El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde.

Segunda trompeta:

(Ap. 8:8) El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre.

Tercera trompeta:

(Ap. 8:10) El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas.

Cuarta trompeta:

(Ap. 8:12) El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche.

18. 1. 2. Las Fiestas del Antiguo Testamento y su relevancia al Apocalipsis
Tomado de Rick Toews, rtoews@integrityonline7.com

Tema: “Todo esto no es más que la sombra de lo que ha de venir, pero la realidad misma es Cristo”

“Las fiestas solemnes de Jehová, las cuales proclamaréis como santas convocaciones, serán éstas (Lev. 23:2)

LAS FIESTAS DE PRIMAVERA
LA PASCUA Y LA FIESTA DE LOS PANES SIN LEVADURA (Lev. 23:4-8)

Primer mes, día 14, la Pascua comienza al anochecer
Primer mes, día 15, la Fiesta de los Panes sin Levadura (día 1)
Primer mes, día 16, la Fiesta de los Panes sin Levadura (día 2)
Primer mes, día 17, la Fiesta de los Panes sin Levadura (día 3)
Primer mes, día 18, la Fiesta de los Panes sin Levadura (día 4)
Primer mes, día 19, la Fiesta de los Panes sin Levadura (día 5)
Primer mes, día 20, la Fiesta de los Panes sin Levadura (día 6)
Primer mes, día 21, la Fiesta de los Panes sin Levadura (día 7)
La celebración de la Pascua incluía la muerte del Cordero de la Pascua que tipificaba al Cordero de Dios que quitaría el pecado del mundo.

PRIMICIAS (Lev. 23:9-14)

Este día es como la fiesta americana de Acción de Gracias (Thanksgiving). No se celebraba en una fecha en particular, pero sí siempre en un día en particular. Así como la Acción de Gracias se celebra siempre el cuarto jueves en el mes de Noviembre, la presentación de las Primicias siempre se celebraba el primer día de la semana, durante la Fiesta de los Panes sin Levadura.

De acuerdo con Lev. 23:11, el sacerdote debía mecer las primicias en día después del día de reposo. Algunos entienden que el día de reposo que se menciona allá no es el día de reposo al final de cada semana sino el primer día de la Fiesta de los Panes sin Levadura, que debía ser un día de santa convocación (23:7). Cuando miramos a la Fiesta de las Semanas, veremos que esta idea es errónea y que el día de reposo del v. 11 es ciertamente el séptimo día de la semana.

LA FIESTA DE LAS SEMANAS (Lev. 23:15-22)

“Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo [cf. v. 11], desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová”

La Fiesta de las Semanas debía observarse el día después del séptimo día de reposo – las siete semanas completas (siete días de reposo) desde la presentación de las primicias. Así, la Fiesta de las Semanas debía ser siempre el primer día de la semana. Más aún, debía observarse 50 días después de la presentación de las primicias, lo cual indica que las primicias siempre se presentaban el mismo día de la semana también, el primero.

LAS FIESTAS DE OTOÑO
LA FIESTA DE LAS TROMPETAS (Lev. 23:23-25)

Se observaba el primer día del mes séptimo. El propósito de la Fiesta de las Trompetas no se indica claramente en la Biblia pero, de acuerdo con la tradición judía, era para advertir a la gente del Día de Expiación inminente, que venía nueve días después.

EL DÍA DE EXPIACIÓN (Lev. 23:26-32)

Se observaba el día 10 del séptimo mes. Este era el día cuando la gente era limpiada de pecado. Todo pecado debía haber sido confesado y transferido al santuario para este tiempo, y el Sumo Sacerdote ministraba en el Día de Expiación para quitar los pecados del santuario y hacer que sean llevados al desierto por el chivo expiatorio (Lev. 16)

FIESTA DE LOS TABERNÁCULOS Y ASAMBLEA FINAL (Lev. 23:33-36)

Séptimo mes, día 15: Fiesta de los Tabernáculos (día 1)
Séptimo mes, día 16: Fiesta de los Tabernáculos (día 2)
Séptimo mes, día 17: Fiesta de los Tabernáculos (día 3)
Séptimo mes, día 18: Fiesta de los Tabernáculos (día 4)
Séptimo mes, día 19: Fiesta de los Tabernáculos (día 5)
Séptimo mes, día 20: Fiesta de los Tabernáculos (día 6)
Séptimo mes, día 21: Fiesta de los Tabernáculos (día 7)
Séptimo mes, día 22: Asamblea Final (día 8)
La Fiesta de los Tabernáculos celebraba la cosecha de otoño, así como la Fiesta de las Semanas celebraba la cosecha de primavera.

A QUÉ APUNTABAN LAS FIESTAS

“Que nadie los critique a ustedes por lo que comen o beben, o por cuestiones tales como días de fiesta, lunas nuevas o días de reposo. Todo esto no es más que la sombra de lo que ha de venir, pero la realidad misma es Cristo” (Col. 2:16-17).

Jesús vino como el Ungido, el Mesías, casi 2000 años atrás. Y es con esto que están asociadas las festividades que los israelitas observaban alrededor de la cosecha de primavera. Cuando fue crucificado, Jesús murió como el Cordero Pascual; y resucitó como las primicias el día después del día de reposo. El día 50 después de la resurrección de Jesús, el Espíritu Santo vino sobre los apóstoles en el Día de Pentecostés que era la Fiesta de las Semanas. Ese día, 3000 creyeron las palabras de los apóstoles y recibieron salvación (Hechos 2). Jesús prometió que vendría de nuevo (Juan 14:1-3) y Apocalipsis tiene mucho que decir acerca de la preparación para Su Segunda Venida. Las fiestas de primavera tipifican cosas asociadas con la Primera Venida de Jesús, y las fiestas de otoño ilustran cosas asociadas con Su Segunda Venida.

Podemos encontrar el cumplimiento de las tres fiestas de otoño en Apocalipsis.

La primera de las fiestas de otoño descritas en Lev. 23 es la Fiesta de las Trompetas. De nuevo, si bien Levítico no nos dice mucho acerca del propósito de este día, los judíos entienden que es una advertencia acerca del Día de Expiación inminente, en el que el pecado debe ser tratado. Yo creo que la Fiesta de las Trompetas se cumple en las siete trompetas de Ap. 8-9, 11. El estudio indica que el sonar de las trompetas coincide con los mensajes de los tres ángeles – Adoren al Dios Creador, Babilonia ha caído, No adoren a Babilonia.

La segunda de las fiestas de otoño es el Día de Expiación. Este era el único día en que el ministerio del Sumo Sacerdote incluía directamente al Arca del Pacto. En ningún otro momento el arca debía ser vista por ojos humanos. Ap. 11:19 es la primera y – si la memoria no me falla – la única vez que se menciona específicamente el arca; y yo creo que se refiere al momento cuando todo se debía confesar y arrepentirse de todo pecado. Note, en los primeros versículos de Ap. 11, que el arca es revelado muy poco tiempo después de que suene la séptima trompeta.

La tercera de las fiesta de otoño es la Fiesta de los Tabernáculos. Esta era la celebración de la cosecha al final del año, así como la Fiesta de las Semanas era una celebración de la cosecha de la primavera. La diferencia está en que la Fiesta de los Tabernáculos era una fiesta mucho más grande (ver Lev. 23). Ap. 14:14-16 describe la cosecha y Ap. 7:9-1 es otra referencia a aquellos que son cosechados de la tierra.

El propósito aquí no ha sido entrar en muchos detalles sino proveer un vistazo general de las festividades anuales y mostrar cómo apuntan a Jesucristo. Yo creo que una comprensión de estas festividades puede ayudarnos a conseguir una perspectiva sobre su ministerio y desarrollar un cuadro coherente de Apocalipsis.

18. 2. La Primera Trompeta (8:7)
(Ap. 8:7) El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde.

v. 7 – El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde – En 7:2-3 vimos a los cuatro ángeles a los que se les había dado poder para dañar la tierra y el mar, pero se les impidió dañar la tierra o el mar hasta que los siervos de Dios no fueran sellados. Aquí vemos al primer ángel cuando suena su trompeta y granizo, fuego y sangre es arrojada sobre la tierra. El pasaje no indica que el ángel arrojó el granizo y el fuego sobre la tierra, sino que ellos tenían el poder sobre estos elementos y fueron los que lo anunciaron. Lenski destaca que una mezcla de fuego y granizo (hielo) no es natural; está más allá de la naturaleza. En v. 5 vimos que como resultado de las oraciones de los santos, fuego del altar fue arrojado sobre la tierra. Aquí ahora vemos los resultados al hacer sonal los primero ángeles la primera trompeta en una serie de siete partes de advertencias. Una tercera parte de la tierra fue quemada y una tercera parte de los árboles, por el fuego que fue arrojado sobre la tierra. “Una tercera parte” indica destrucción parcial. El carácter de no natural de este juicio está indicado en el hecho de que sólo un tercio de la tierra y los árboles fue quemado, pero toda la hierba verde fue quemada (Lenski). La sangre debe entenderse como indicando muerte, aunque no hay ninguna indicación aquí de muerte humana, como en la cuarta trompeta pero, a diferencia de la segunda y tercera trompeta, en donde murieron personas. Hailey puntualiza que dado que el hombre ha derramado la sangre de los santos, como se indica en el quinto sello, entonces Dios se está vengando con la sangre derramada de los mártires sobre sus cabezas (ver Gn. 9:6, Num. 35:33, Is. 26:21, Joel 3:19, Sal. 79:10). Note la similitud con el juicio de Gog (Ez. 38:22), que involucró una plaga y derramamiento de sangre, torrentes de lluvia, granizo y azufre y fuego sobre él y sus tropas. Note que toda la hierba verde es quemada pero un tercio de la tierra y un tercio de los árboles son quemados. Primero la tierra es devastada por el desastre, el medio ambiente del hombre es afectado. Las primeras cuatro trompetas describen desastres “naturales”, pero éstos no son naturales sino obra de Dios; advierten al hombre de su corta vida. El granizo se usa para indicar las advertencias de Dios y el juicio, para hacer que los hombres oigan. Esto tiene reminiscencias de la séptima plaga sobre Egipto (Ex. 9:18). Compare la primera trompeta con la primera copa que es vertida sobre la tierra (16:2). Pero aquí afecta a la gente que adora a la bestia. La primera trompeta afecta sólo la tierra. Is. 30:10 indica que el Señor habla a los hombres usando fuego, torbellino y granizo. El cap. 11 muestra que Dios también habla al mundo por medio de su iglesia. Uno de los resultados de que un tercio de la tierra sea quemada es el hambre (cf. el tercer sello).

18. 3 La segunda trompeta (8:8)
(Ap. 8:8) El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. {9} Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida

v. 8 – El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar – De nuevo el fuego está involucrado en las segundas trompetas como lo estuvo en la primera trompeta. La montaña ardiendo debería recordarnos del monte Sinaí (Ex. 19:18, Heb. 12:18). El monte Sinaí estuvo cubierto de humo porque el Señor descendió sobre él en fuego. La montaña era el juicio de Dios sobre los hombres que rompían la ley. Juan puede haber tenido en mente la erupción del Vesubio en 79 d.C. Podría haber también una referencia sutil a la destrucción de Babilonia aquí (Caird, Sweet). En Jer. 51:63 la destrucción de Babilonia es asemejada a una piedra arrojada en el Éufrates, y en 18:17 encontramos a los capitanes del mar lamentando la destrucción de Babilonia y la pérdida de su comercio. En Jer. 51:25 Babilonia es asemejada a una montaña quemada.

v. 8 – la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida – Después de la tierra, el mar es afectado. La sangre indica muerte y sólo un tercio es afectado porque es una advertencia. Compare esto con la primera plaga de Egipto en la que el Nilo fue transformado en sangre (Ex. 7:17). Los dos testigos tienen también el poder de convertir al agua a sangre (11:6). Compare la segunda trompeta con la segunda copa (16:3) en donde todo el mar es convertido en sangre y todo ser viviente en el mar muere. Compare con el uso de Juan de la sangre en 16:6 y 17:6. La segunda trompeta afecta tanto a los seres vivos como a los barcos construidos por el hombre en el mar, lo cual describe desastres naturales en el mar. Podría haber aquí una vinculación con la aflicción que vendrá sobre la humanidad en los últimos días. Lucas 21:25 se refiere al hecho de que habrá “en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas”.

18.4.La tercera trompeta (8:10)
(Ap. 8:10) El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. {11} Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas.

v. 10 – El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas – Así como en las dos primeras trompetas el fuego está de nuevo involucrado en la gran estrella ardiendo como una antorcha. Después que la tierra y el mar y los ríos son afectados, la estrella cae del cielo. De nuevo significa que se afecta el medio ambiente del hombre. Sweet asemeja a la estrella al rey de Babilonia en Is. 14:12 que ha caído del cielo. Jesús dice que vio a Satanás caer como un rayo (Lucas 10:18). Con la quinta trompeta una estrella cae a la tierra (9:1) que es más claramente identificada como Satanás, y finalmente en 12:8 Satanás pierde su lugar en el cielo y es arrojado hacia la tierra y hacia el mar (12:12). Si esta interpretación es correcta, entonces Satanás ha bajado para envenenar la mente de los hombres en contra de Dios y así destruirlos. Compare con el río de mentiras que sale de la boca del dragón (12:15) y otras decepciones satánicas (13:14, 20:8, 10). Sin embargo, esto podría ser sobre-espiritualizar el símbolo. Juan puede estar simplemente describiendo un desastre natural como ser una enfermedad causada por agua sucia que puede hacer que los hombres se arrepientan.

v. 11 – el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas – En el caso de la primera plaga (Ex. 7:17) sobre Egipto, primero murieron todos los peces y en segundo lugar el agua se hizo imbebible. Juan ha tomado estos dos efectos de la plaga y los ha dividido entre la segunda y la tercer trompeta (Caird). En la primera plaga (Ex. 7:17-19) todo el agua bebible en estanques, reservorios y hasta en baldes de madera o jarras de agua es afectada. El ajenjo es una sustancia muy amarga (Jer. 9:15, Lam. 3:19) e indica aflicción y miseria. Juan puede haber tenido en mente el agua de Mara, que era amarga pero que el Señor hizo que fuera dulce. Ahí el Señor prometió no traer ninguna de las enfermedades que había traído sobre los egipcios, siempre y cuando obedecieran las leyes de Dios (Ex. 15:22). Las aguas amargas por las que mucha gente murió, por lo tanto, probablemente signifiquen agua contaminada y podría incluir inundaciones. Compare la tercera trompeta con la tercera copa en donde los ríos y las fuentes se vuelven sangre (16:4). No hay ninguna referencia a la muerte aunque está implicado por el uso del término sangre.

18.5.La cuarta trompeta (8:12)
(Ap. 8:12) El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche. {13} Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!

v. 12 – El cuarto ángel tocó la trompeta , y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche – Primero la tierra y la vegetación, luego el mar, luego los ríos y las fuentes, y finalmente el resto del universo es afectado. Esto es similar a la plaga de oscuridad sobre los egipcios (Ex. 10:21) y la quinta copa que es la oscuridad total (16:10). La alusión constante a las plagas de los egipcios es una forma de decir que en los últimos días Dios traerá de nuevo castigo sobre aquellos poderes hostiles que oprimen a su pueblo. Son el preludio a ese Éxodo más grande y final en el que la iglesia es sacada del mundo y entra en la presencia eterna de Dios (Mounce). Compare la cuarta trompeta cuando al sol se le da poder para quemar a la gente con fuego (16:8).

La oscuridad está también asociada con el Día del Señor cuando Él venga de nuevo (Amós 5:18, Joel 2:2, Marcos 13:24, Is. 13:10)
La oscuridad está también asociada con lo demoníaco (Col. 1:13) y nos prepara para las próximas dos plagas demoníacas
La oscuridad está asociada con la teofanía de Dios en el juicio (cf. Is. 13:19, Ez. 32:78, Joel 2:10, 3:15, Mt. 24:29, y especialmente con la crucifixión de Cristo, Mt. 27:45 (Johnson))
v. 13 – Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles! – (Nota: “… un Águila que volaba…” , BJ – “oí un águila que volaba…”, VP). El águila (o buitre) grita los tres ayes sobre la humanidad por las tres próximas trompetas que son más intensas que las primeras cuatro y afectan al hombre directamente en vez de hacerlo por medio de su medio ambiente. Está en medio del cielo para que pueda ser visto por todos, y grita con una gran voz para que pueda ser oído por todos. Hay una distinción entre las cuatro primeras trompetas que actúan sobre la tierra, el mar, los ríos, el sol, la luna y las estrellas, es decir el universo físico, y las restantes tres trompetas que afectan a la humanidad directamente; de aquí los tres ayes. Los primeros dos ayes son claramente demoníacos. Las langostas torturan a la humanidad, los cuatro ángeles matan a un tercio de la humanidad, la séptima trompeta anuncia que ha llegado el tiempo del juicio de los muertso. Si la criatura que vuela es un buitre, entonces está revoloteando sobre una bestia que está muriéndose que es un símbolo de tristeza (Lucas 17:37). Esta es una advertencia de cosas que están por venir cuando las aves en el medio del cielo se reúnan para la gran cena de Dios (19:17-18, 21). Pero antes que el ángel en medio del cielo proclama el evangelio eterno a aquellos que viven sobre la tierra (14:6). Debe notarse también que una gran voz en 12:12 proclama aflicción sobre la tierra y el mar “porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.” La estrella en 9:1 que cae a la tierra parece claramente satánica.

~ por Arq. Adolfo Becerril S. en noviembre 24, 2008.

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