LAS RESPONSABILIDADES DE LOS PADRES PARA CON SUS HIJOS – Richard Baxter

 

RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES PARA CON SUS HIJOS

Parcialmente les he contado a Uds. antes de cuán grande es la importancia de la educación sabia y santa de los hijos para la salvación de sus almas, para el alivio de sus padres, para el bien de la iglesia y el estado, y para la felicidad del mundo; sin embargo ningún hombre es totalmente capaz de expresar esto bien. Y ningún corazón puede concebir cómo el mundo ha fallado en el abandono de esta responsabilidad y cuán grande es esta calamidad; pero aquellos que piensan en el estado en que se encuentran las naciones paganas, infieles e impías, y cuán escaso es el crecimiento de la verdadera piedad, y cuántos millones deben permanecer en el infierno para siempre, sabrán mucho más acerca de esta inhumana negligencia como para llegar a aborrecerla.

Directriz I.

Entended y lamentaos del estado corrompido y miserable de vuestros hijos, el cual han derivado de Uds., y agradecidamente aceptad el ofrecimiento de un Salvador para Uds. mismos y para ellos, y entréguenlos y dedíquenlos absolutamente a Dios en Cristo en el pacto sagrado, y solemnizad esta dedicación y pacto por medio de su bautismo [1]

Y para este fin entended el mandamiento de Dios para que entren vuestros hijos solemnemente en pacto con Él, y las misericordias pactales que por tanto les pertenecen a ellos.

Rom 5:12,16-18;

Rom 5:12 Por tanto, de la manera que el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó a todos los hombres en aquel en quien todos pecaron.

Rom 5:16 Ni tampoco de la manera que por un pecado, así también el don; porque el juicio a la verdad [vino] de un [pecado] para condenación, mas la gracia [vino] de muchos delitos para justificación.

Rom 5:17 Porque, si por un delito reinó la muerte por [causa de] uno [solo], mucho más reinarán en vida por uno [solo], Jesús, el Cristo, los que reciben la abundancia de gracia, y de dones y de la justicia.

Rom 5:18 Así que, de la manera que por un delito [vino la culpa] a todos los hombres para condenación, así por una justicia [vino la gracia] a todos los hombres para justificación de vida.

Efe 2:1,3;

Eph 2:1 Y [él os hizo vivir a] vosotros, estando muertos en vuestros delitos y pecados,

Eph 2:3 entre los cuales todos nosotros también vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de la mente; y éramos por naturaleza hijos de ira, también como los demás.

Gén 17:4,13, 14;

Gen 17:4 He aquí mi pacto contigo: Serás por padre de muchedumbre de gentiles;

Gen 17:13 Debe ser circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estará mi pacto en vuestra carne para alianza perpetua.

Gen 17:14 Y el macho incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de su pueblo; mi pacto anuló.

 Deut 29:10-12;

Deu 29:10 Vosotros todos estáis hoy delante del SEÑOR vuestro Dios; vuestros príncipes de vuestras tribus, vuestros ancianos, y vuestros alcaldes, todos los varones de Israel,

Deu 29:11 vuestros niños, vuestras mujeres, y tus extranjeros que habitan en medio de tu campamento, desde el que corta tu leña hasta el que saca tu agua;

Deu 29:12 para que entres en el pacto del SEÑOR tu Dios, y en su juramento, que el SEÑOR tu Dios concierta hoy contigo;

Rom 11:17, 20;

Rom 11:17 Y si algunas de las ramas fueron quebradas, y tú, siendo oliva silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la grosura de la oliva;

Rom 11:20 Bien; por [su] incredulidad fueron quebradas, mas tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, antes teme.

Juan 3:3, 5;

Joh 3:3 Respondió Jesús, y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el Reino de Dios

Joh 3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y de Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios.o de Dios.

Mat 19:13, 14.

Mat 19:13 Entonces le fueron presentados [unos] niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les riñeron.

Mat 19:14 Y Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis de venir a mí; porque de los tales es el Reino de los cielos.

No podéis dedicaros vosotros mismos sinceramente a Dios, a menos que dediquéis a Él todo lo que es vuestro y lo que se encuentra bajo vuestro poder; y por lo tanto, vuestros hijos, en tanto que ellos se encuentren bajo vuestro poder.

Y como la naturaleza os ha enseñado que vuestro poder y vuestra responsabilidad para hacerlos entrar durante sus infancias en relaciones con los hombres, lo cual es ciertamente para su propio bien; (y si ellos rehúsan las condiciones al llegar a la mayoría de edad, entonces también abandonan los beneficios;) de la misma manera la naturaleza os ha enseñado mucho más a obligarles con respecto a Dios para su bien mucho mayor, en caso que Él les admita entrar en pacto con Él.

Y de que Él les admitirá en Su pacto (y de que vosotros debieseis introducirlos en el pacto), está fuera de duda por la evidencia que la Escritura nos da, que desde el tiempo de Abraham hasta Cristo esto fue así con todos los hijos de Su pueblo; ningún hombre puede probar que antes del tiempo de Abraham, o desde ese tiempo, Dios haya tenido alguna vez una iglesia sobre la tierra de la cual los hijos infantes de sus siervos (si los tenían) no fueran miembros dedicados en pacto para con Dios, hasta en estos tiempos en que unos pocos comenzaron a tener escrúpulos sobre la legalidad de esto.

Y es un confort para vosotros, si el Rey quisiese concederle a vuestros hijos infantes (quienes fueron manchados por la traición de sus padres) no solamente una total liberación y limpieza de la mancha de la ofensa, sino también los títulos y condiciones de señores, aunque ellos no entiendan nada de esto hasta que vengan a tener una mayor edad; así es para vosotros un asunto de mayor confort, para bien de ellos, que Dios en Cristo les perdone de su pecado original y los tome como Sus hijos y les de posesión de vida eterna; que son las bendiciones de Su pacto.

~ por Arq. Adolfo Becerril S. en julio 9, 2008.

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